martes, 18 de noviembre de 2014

Mi madre, la abuela Uvita

- ¡¡Por fin te leo!!- me dice mi madre al otro lado del teléfono.
- ¿En serio? – digo sorprendida. Después de un año escribiendo, era la primera vez…
- Si, te leo. Los martes viene un amigo de Paquita a darme clases de internet.
- ¡Qué bien mamá! Y ¿te gusta? – pregunto algo intrigada.
- Claro bonita, si tú así te lo pasas bien…Ya he leído muchas historias de las que cuentas, pero ayer quise leer más y algo le pasó al ordenador que no me dejó…

La abuela Uvita (así la bautizó Currita hace unos años), o sea, mi querida mamá, tiene 82 primaveras y Facebook desde hace una semana. Está hecha una campeona, que los hay con 20 años menos que no saben ni mover el ratón.

Uvita antes de ayer
Hoy quería animarla a seguir en su empeño de aprender, aunque le cueste un horror. Seguro que en un par de clases más, lo domina. Y si no, igual en tres.
Así que querida mamá, aquí te dejo una canción para que la escuches, y de paso me dejes un comentario diciéndome lo mucho que me quieres y lo mucho que me echas de menos.

Mami: ¡qué te quiero!


(Y no me regañes por poner una foto tuya, es para presumir de la madre tan guapa que tengo)



https://www.youtube.com/watch?v=hXjLg5iflTw

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Sabia Currita

- Mami, ¿vamos a volver a España algún día?- pregunta Currito tirado en el suelo mientras contempla el techo.
- Claro Currito, volveremos a Madrid. Cada vez falta menos - le respondo.
Mientras, Currita nos observa desde el sofá muy atenta, con los ojos muy abiertos y desmontando galletas Oreo. 

Como veo que Currito no se ha quedado muy convencido con mi respuesta, me voy al suelo con él a mirar el techo, y entonces confiesa:
- Es que a veces me acuerdo mucho de Paquita y de los primos y de los abuelos y de mis amigos. Me gustaría estar allí…
- A mi me pasa lo mismo, Currito. A veces me gustaría mucho estar en España, pero cuando me pasa me pongo a pensar en la suerte que tenemos de estar aquí. Pienso en los nuevos amigos, en la playa, en el buen tiempo, en lo bien que has aprendido inglés, en tu equipo de fútbol…, y así se me pasa.

Y de repente Currita se levanta corriendo del sofá y aparece al ratito con la camiseta de la selección española puesta (al revés), un balón y dice:
- Vamoz Currito, yo juego contigo al fútbol. Azí ze te olvida Ezpaña y todo. Pero no me dez fuerte que me hazez pupa.
 Y así, me quedo sola mirando al techo, pensando en lo lista que es Currita y en la suerte que tengo…









jueves, 6 de noviembre de 2014

Luna llena

Después de la tempestad viene la calma. Detrás de las nubes: el sol. Que la felicidad es eso que pasa entre putada y putada. 
Cómo estamos hoy… No sé que pasa. No sé de dónde sale este mal rollo que se cuela por todos los rincones. Me siento como el culo. Si. De esas veces que te cuesta hacer todo. El Currante está de viaje, así que yo me lo guiso y yo me lo como todo. A veces con patatas y otras veces sin ellas. Qué ricas las patatas, eso sigue siento una alegría. Abrir una bolsa y zampártela entera.

El caso es que hoy he apurado en la cama hasta ese momento en el que sabes que como te quedes tirada un segundo más, los cachorros llegan tarde al cole. Así que nos ha tocado hacerlo todo a toda leche. Y eso da mucha pena. Porque mola más hacerlo tranquila, y disfrutar hasta de cuando Currita me dice que se beba el Cola Cao mi tía la del pueblo y Currito me cuenta por enésima vez cómo marcó su último gol… Hasta eso tiene que tener su encanto.

Y después de volar casi en pijama al cole, llego a casa, y como estoy sola pues me da más pena aún, y me entran unas ganas locas de meterme en la cama, pero como ya he tomado café no me voy a dormir ni de coña, así que me he puesto a escribir que dicen que es una buena terapia. Veremos que tal me sienta, porque si no me entiendo ni yo, no es justo pensar que lo vayáis a hacer vosotros. Digo yo. Aunque nunca se sabe, que puede que haya algún tarado que está peor que yo, y vá y me consuela.
También me he puesto canciones de esas que siempre me hacen bailar, pero nada. Me dan una pereza horrible.
Y de repente, cotilleando en Facebook me entero de que hoy hay luna llena. Ahora lo entiendo todo. La luna de las narices, que aparte de ser preciosa e inundar las calles de Miami Beach con el agua fétida de las alcantarillas, hay días que cambia mi estado de ánimo a su antojo. Y me digo:
- Ahí está la respuesta, eres una lunática.

Pero, ¿y ayer? ¿Qué pasó ayer? Ayer no hubo luna llena.


martes, 4 de noviembre de 2014

¡¡Mamá Curra cumple un año!!

¡¡Felicidades Curra!!
¡¡Un añito de vida!! Y parece que fue ayer cuando tímidamente me colé por aquí...

Me gustaría mucho dar las gracias a todos los que me habéis acompañado desde el principio. A los que compartís en vuestras redes sociales, que los hay que no habéis fallado ni una vez, así de increíble es. A los que me animáis a seguir porque os lo pasáis bien y os reís conmigo (o de mi…) A los que me dejáis comentarios tan cariñosos y no tan cariñosos. A los que me habéis ignorado desde el minuto uno. A los incondicionales que os da igual que lo que escriba sea una castaña porque siempre, siempre, me animáis a seguir. Gracias a vosotros hoy Curra es un personajillo, al menos en Miami.




A todos, mil gracias. Espero que la vida os recompense por tanto cariño con una lámpara como la de Aladín, para que todos vuestros deseos se hagan realidad.

Y si, sigo manteniendo mi promesa de hace un año, con escupitajo en mano y todo (por muy cerdada que sea): PaquitaCurrito, Currita, el Currante y yo, seguiremos por aquí siempre que me sigáis acompañando.
Os quiero (a algunos más que a otros, supongo que lo entenderéis).

GRACIAS